MOMENTO 4
PRESENTADO POR:
DAMAR DELUQUE
CC: 84.092.692
GRUPO: 47
TUTOR: MATEO MORENO
UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A
DISTANCIA
CEAD: LA GUAJIRA
MAYO DE 2017
Tras un profundo análisis de las unidades requeridas
por el Director de Curso, se puede desatacar algo que nos llamó poderosamente
la atención de la Unidad 1, en el texto ¿Para qué sirve realmente... la ética? de
Adela Cortina, copio textualmente:
“Comenzamos
el libro con un llamamiento al valor de la integridad, que es lo que deberemos
exigir a personas e instituciones si queremos apuntalar la base moral por
antonomasia: la confianza. Mantener alta la moral de la sociedad requiere
individuos que actúen como es debido, generando así un feedback de confianza e
integridad que nos granjeará sustanciosos beneficios: si antes de la crisis nos
hubiéramos comportado íntegramente (sobre todos aquellos que ostentaron cargos
de mayor responsabilidad), habríamos abaratado costes en dinero y sufrimiento,
invirtiéndolo en lo que vale la pena, sabiendo priorizar”
En esto se puede evidenciar el problema que existe
en la sociedad por la falta de integridad de muchos entes y personas, lo que ha
generado cierta desconfianza ante la sociedad.
A esto le agregamos otro fragmento que vale la pena
analizar:
“Para
extender el cuidado urgirá en seguida «transitar del egoísmo estúpido a la
cooperación inteligente» o prudencial, la propia del «hombre reciprocador» que
llevamos dentro (como muestran diversos ejemplos de altruismo recíproco). Aquí,
las reflexiones filosóficas, sociológicas y científicas, por las que la autora
nos conduce con finura, muestran que los lazos sociales que conforman a la
persona desmienten las ensoñaciones del individualismo posesivo. Somos siempre
con el otro. Por ello, si queremos apostar por lo más inteligente y salir
ganando siempre, más nos valdría cooperar, generando confianza mutua y «capital
social». No es inteligente, como demuestra la crisis y como ya advirtió Kant al
«pueblo de demonios», tratar de sacar provecho, «caiga quien caiga». Integrar
esta idea, más allá de la coacción de la ley, sería más que conveniente para
evitar la corrupción de quien no es vigilado. Pero al tiempo convendrá estar
vigilantes al conformismo al que propenden los grupos cooperantes: la dejación
del espíritu crítico y la exclusión de quien no puede reciprocar son dos
riesgos moralmente inasumibles”
Según el texto es el individualismo el problema más
grande que tiene la sociedad para avanzar, ya que potencia un egoísmo ciego que
conduce a una corrupción monstruosa, ocasionando así un deterioro en las
comunidades que al no verse beneficiadas sufre los rigores de la injusticia
social.
En la Unidad 2, destacamos el texto Ética del desarrollo, Democracia
deliberativa y Ciudadanía biológica. Una articulación en clave biopolítica de
Raúl Villarroel y copiamos textualmente un fragmento de este libro:
“En
todo caso, es posible pensar que precedentes de esta Ética del Desarrollo se
encontrarían ya en los debates y documentos que dieron lugar a la Declaración
Universal de los Derechos Humanos de 1948 y en la misma declaración como tal.
“En ella encontramos los elementos clave de lo que, todavía hoy, entendemos por
«auténtico desarrollo» frente a posibles sucedáneos: se trata de aquella
situación social en la que toda persona encuentra garantizados sus derechos
básicos y dispone realmente de posibilidades para ejercer sus obligaciones y
para llevar adelante proyectos de vida buena en armonía con su comunidad y con
el medio ambiente” (Martínez Navarro 2007).”
Esto quiere decir que el “auténtico desarrollo” debe garantizar los beneficios que todo ser humano debería
tener para ejercer sus deberes en beneficio de la sociedad en general.
Otro fragmento de esta misma obra que se puede
mencionar es el siguiente:
“Los
filósofos del desarrollo, y otros eticistas involucrados en el tema intentan
proponer parámetros basados éticamente para repensar el desarrollo; desde
perspectivas interdisciplinarias, y no solo comprendiendo su objeto de estudio
como aquel cambio social deseable, sino también argumentando y promoviendo
concepciones específicas sobre dicho cambio. De tal manera, intentan formular
aquellos principios éticos que consideran decisivos para el cambio social,
analizando y evaluando las dimensiones morales de las teorías vigentes, en
busca de criterios que favorezcan una mejor comprensión de las dificultades
suscitadas a partir de la implementación de las políticas y las prácticas
efectivas de desarrollo (Crocker 2008).”
Se puede deducir que la ética debe servir como un
transformador en la vida del hombre, logrando así un cambio social que permita
su desarrollo en una sociedad atrasada.
PROBLEMÁTICA PLANTEADA EN LA UNIDAD 1
La
corrupción:
En el Distrito de Riohacha es notable la corrupción
por todos lados. Es normal ver tantas obras inconclusas que nos quedaríamos
cortos con este espacio para contarlas; Muchos se preguntan ¿A dónde van a
parar los recursos por conceptos de regalías? Es un enigma que irónicamente es
fácil de resolver: ¡a los bolsillos de los corruptos! Es un tema de nunca
acabar.
Haciendo una comparación de lo que se vive en la
ciudad de Riohacha con lo expresado por el autor de ¿Para qué sirve realmente... la ética? se puede ver que hay mucha
relación sobre todo por la falta de confianza hacia las instituciones del
Estado por parte de los ciudadanos. La falta de moral e integridad de los pocos
que se benefician con los recursos en detrimento de la mayoría, ha hecho que
nadie crea en ellos.
Otro aspecto para relacionar es el que tiene que ver
con el egoísmo que conlleva a un individualismo posesivo, generando así un
impacto social negativo pero que se puede superar como lo sugiere el autor al «transitar del egoísmo estúpido a la
cooperación inteligente».
PROBLEMÁTICA PLANTEADA EN LA UNIDAD 2
El
subdesarrollo:
Es todo lo contario al desarrollo, normalmente visto
en el Distrito de Riohacha, no se explica por qué siendo una de las ciudades más
antiguas de Colombia, esté pasando por esta etapa. No se entiende como una
capital departamental no tenga agua las 24 horas del día, los 365 días del año.
Como tampoco tiene presentación que no se cuente con una red pública de
transportes que cubra en su totalidad las rutas en la ciudad. Ni hablar de sus
escenarios deportivos que están en precarias condiciones.
Recordando la obra Ética del desarrollo,
democracia deliberativa y ciudadanía biológica. Una articulación en clave
biopolítica afirmativa. Se puede decir que no se cumple lo que se menciona
acerca de se trata de aquella
situación social en la que toda persona encuentra garantizados sus derechos
básicos y dispone realmente de posibilidades para ejercer sus obligaciones y
para llevar adelante proyectos de vida buena en armonía con su comunidad y con
el medio ambiente” (Martínez Navarro 2007).” Porque en Riohacha no se
garantizan los derechos de sus ciudadanos al no contar con los servicios
básicos de óptima calidad, lo que deja mucho que desear.