miércoles, 15 de marzo de 2017


MOMENTO 2: PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA ÉTICO GENERAL
Según lo leído en el texto sugerido por nuestro director de curso, cito textualmente un gran párrafo hecho por Ignacio Uribe López:
“Nuestra realidad actual tiene, entre muchas, dos situaciones que afectan negativamente la moral ciudadana: una historia de violencia e intolerancia en la búsqueda de nuestra identidad como nación y una acomodación a la cultura global que nos inscribe en una sociedad que en su acontecer cotidiano se ve afectada por una actitud generalizada de frivolidad, aceptada como modélica y que desemboca en la banalización de los valores tradicionales que reflejan nuestra comunidad, cuya crisis real, es una crisis del sentido de su existencia como humanidad. De la primera realidad enunciada, surge la creencia de que la única forma o quizá la más efectiva de consolidar la convivencia ciudadana pasa obligatoriamente por la conversión o por la eliminación de quien es diferente, actúa diferente o piensa diferente. La historia nacional está llena de ejemplos y obviamente de fracasos en la solución esperada. La segunda realidad se manifiesta en la poca cohesión social y el bajo sentido de pertenencia.”
De la cual escogeré 2 temas de vital importancia en nuestra sociedad colombiana:
LA VIOLENCIA
Desde tiempos de la Colonia hemos vivido entre violencia y violencia, lo que ha generado una cultura deshumanizada, lo que se he visto reflejada en lo que somos hoy día. Los valores se han ido perdiendo sistemáticamente por la intolerancia hacia el otro, por el que piensa y es diferente. Desafortunadamente es un legado de los españoles, el cual nos ha sido imposible dejarlo a un lado, por eso en ocasiones no nos importa la vida de los demás con tal de salir airoso en cualquier circunstancia.
Cuando llegaron los ibéricos su objetivo era “civilizar” a los nativos por pensar y hablar diferente, pasando por encima de sus creencias autóctonas  sin el más mínimo respeto denominándoles “salvajes” y se oponían eran exterminados ya que al ser unos “animales” no poseían “alma”, por tanto era válido matarlos; todo con la complacencia de la Iglesia Católica. Desde esa época ya estaba deshumanizado el mundo.
Hoy en día el panorama no ha cambiado mucho en Colombia, la crisis de valores ha hecho que cualquiera que desee obtener algo pase por encima de los derechos de los demás. No hay respeto a las reglas ni a las leyes humanas. Es normal que el más poderoso elimine al que piense diferente porque lo considera “un estorbo” en el camino de sus ambiciones.
Ni hablar de la cruenta guerra civil que hemos vivido por más de 50 años y que se vivió épocas negras en la historia de nuestro país, recrudeciendo aún más la violencia con delitos atroces y repudiables,  algo que va en contra de los Derechos Humanos. Nunca ha habido respeto a la vida humana por parte de los actores del conflicto armado. La esperanza de la reconciliación y perdón ha existido por mucho tiempo, pero  hay una palabra que no deja esto se cristalice: impunidad.

BAJO SENTIDO DE PERTENENCIA
Cito textualmente lo dicho por Ignacio Uribe López acerca de este tema:
“Es cierto que en múltiples casos la cultura artística, en muchas de sus expresiones de profunda raigambre popular, manifiesta un auténtico arte que recoge el alma nacional, pero la frivolidad cultural ignora en las más de las veces este reflejo de autenticidad y lo caricaturiza con enunciados tópicos y vulgares. Si fuéramos más conscientes de su valor se nos abriría una puerta, un camino que nos ayude a identificarnos como comunidad nacional y que sirva de cimiento para una cultura que tenga la fuerza de ser un vínculo social incluyente y total.”
De acuerdo con lo dice Uribe López, a eso le sumo el fanatismo por imitar lo extranjero, y se ve en la forma de vestir de los jóvenes hoy día, ni hablar de la música que se escucha por todos lados, incluso más que lo autóctono. Se debe valorar lo nuestro porque es lo que nos hace una nación pluriétnica y muy rica. Es la base para construir una nación que debe estar unida para fortalecer nuestra identidad ante el mundo y no dejarla desaparecer para sentirnos orgullosos de lo nuestro.

Fuente:
López, I.  (2011). ÉTICA URBANA. LA CONSTRUCCIÓN DE UN ÊTHOS CIUDADANO. Escritos, 19(42), 123-142. Recuperado de: http://bibliotecavirtual.unad.edu.co:2162/openurl?sid=EBSCO%3aedb&genre=article&issn=01201263&ISBN=&volume=19&issue=42&date=20110101&spage=123&pages=123-142&title=Escritos&atitle=%C3%89TICA+URBANA.+LA+CONSTRUCCI%C3%93N+DE+UN+%C3%8ATHOS+CIUDADANO.&aulast=L%C3%B3pez%2c+Ignacio+Ren%C3%A9+Uribe&id=DOI%3a&site=ftf-live

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